Articulo de Pedro Mata

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MOTIVOS SOBRE LA PROBLEMÁTICA DE LA DEFINICIÓN DEL CANARIO DE CANTO DISCOTINUO.

Desde que me inicie en esta afición, vengo oyendo y se viene hablando de lo que es, o lo que debe ser el canario de canto discontinuo, siendo difícil superar la barrera inicial de semejante consideración, es decir, en mi caso aquella que se desprende de la lectura de los primeros escritos que se interesan por la diferenciación del canario timbrado español y del canario de canto español o del país y todo lo que ello a conllevado.

Parece algo casi imposible llegar a una consideración definitiva que contente a todos los diversos sectores que componen esta corriente de la canaricultura, sin embargo, aquello que es lo que se trata de determinar, es decir, aquello sobre lo que se debate tiene mucho que ver con lo que da que debatir, pues existe la posibilidad de que sin esta problemática, necesaria en algunos casos e innecesaria en otros, no se hubiese alcanzado en general tal grado de evolución como el ahora existente.

Este texto trata de aproximarse a las razones de la dificultad de dicha definición, descendiendo a dicho objeto inicial, al inicio del debate, pero con la perspectiva que supone tanto tiempo debatiendo.

Ponerlo por escrito y ejercer dicha tarea no supone poseer la verdad en esta cuestión, como en todo, lo más complicado es aprender a aprender, prepararse para practicar que la cuestión en sí misma permite un abanico de tales posibilidades que superan ampliamente la visión sesgada y parcial que uno pueda tener de este asunto.

Se trata más bien de aprender a interiorizar que es para cada uno lo que aquí se debate. Este texto, en ese sentido, es más bien una experiencia personal a fin de abordar los rasgos fundamentales de la esencia de este pájaro.

El motivo de la polémica y del desencuentro más agrio se puede resumir en la siguiente pregunta: ¿qué es un canario de canto discontinuo?

La pregunta en sí ya es motivo de debate o de confusión ¿Es lo mismo un canario de canto discontinuo que un canario timbrado discontinuo?, y en caso afirmativo, éstos dos o uno sólo, si se entiende que son lo mismo, ¿son iguales o diferentes a un canario de canto español discontinuo?, o para complicar aún mas la cuestión, ¿ son lo mismo éstos, que un canario floreado ? Y el canario timbrado ¿ es lo mismo?

Y yo me pregunto, si ni tan siquiera hemos sido capaces de ponernos de acuerdo a la hora de designar la diferencia especifica de lo que tratamos de precisar (canto español, discontinuo, floreado, timbrado discontinuo….), vamos a ser capaces de dar una definición esencial de la misma, parece una cuestión harto difícil de superar, aunque no imposible o inimaginable.

Menos mal que en el género próximo, es decir, en el elemento esencial de la cuestión, hemos convenido en definirlo como canario.

Para tratar de llegar a una aproximación de lo que es este pájaro hay que considerar una serie de realidades primarias, entre las que podríamos diferenciar unos elementos más importantes y otros más secundarios. Aquí podrían entrar en liza innumerables conceptos: voz metálica, brillantez, ritmo continuo, ritmo discontinuo, educación positiva, educación negativa, no educación, fenotipo…

Conscientes de que la suma de una determinada selección genética, más la aplicación de unos criterios de educación negativa o no educación, más otra serie de condicionantes, pueden dar como resultado un determinado pájaro al que yo denominare canario de canto discontinuo, por utilizar alguna de las expresiones citadas, uno de los problemas fundamentales que se nos presenta es detallarlo adecuadamente.

Parece sorprendente que a día de hoy no haya sido posible dar una definición de tal concepto que contente a todos los amantes de esta especialidad. Tanto las personas que componen federación A, como la federación B, o la federación C, son conscientes de su existencia, pero cada una de ellas posee un concepto propio, adquirido por múltiples motivos y razones. Esto sucede porque las experiencias de unos, sus puntos de vista, son muy diferentes de unas personas a otras.

Entiendo que las dificultades para llevar a cabo esta tarea son diversas, entre las más significativas podríamos encontrar:

– Relacionadas con el lenguaje, como indica la polisemia de los siguientes términos: discontinuo, timbrado, etc., o la vaguedad y ambigüedad de muchos de los términos que utilizamos.

– Pluridimiensionalidad del concepto, es decir, de su propio contenido, su historia, los diferentes reglamentos que han abordado la cuestión, la forma de negociar éstos, y su sistema de selección.

– Diferentes concepciones que las personas tienen sobre esta cuestión, es decir, sus puntos de vista, ideología, realidades vividas, ubicación geográfica, etc.

Como la definición que nos ocupa ha hecho correr ríos de tinta y dado que no es objeto de mi persona sumarse a dicho caudal, pues ni me corresponde, ni estoy capacitado para ello, baste decir que cada federación deberá ser responsable de fijar tanto el contenido como el continente, que tendrá que ser debatido y aprobado por sus respectivos asociados, siendo lo deseable que todo sea reglamentado bajo un único código, común a todas, donde tengan cabida las distintas sensibilidades existentes en la actualidad; un reglamento que aunque no de una respuesta satisfactoria y total, sea lo suficientemente generoso con todos y lo suficientemente abierto para que aunque todas estas cuestiones no sean despejadas en su totalidad, den pie a que a partir del mismo se puedan formular nuevas preguntas en un futuro próximo que hagan que la evolución de este pájaro no se detenga bajo pretextos o justificaciones absurdas.

En la hipótesis de que tengan que pasar otros decenios hasta lograr reunir el consenso necesario para ello, unos de los mayores problemas radica en que alguno de los grupos intente imponer a todos los demás una respuesta definitiva y total a toda esta controversia. Que uno de estos subgrupos se crea poseedor de la verdad buena y absoluta sobre este asunto y que éste obligue a los demás a aceptar que se tenga fe ciega en que lo que ellos dicen es lo auténtico.

Si no somo capaces de ver el reconocimiento de los que nos piensan como nosotros, difícilmente podremos llegar a establecer los mecanismos necesarios que nos lleven a ese deseado acuerdo.

Si no somos capaces de ver que la esencia de este pájaro radica en su pluralidad y diversidad, difícilmente podremos llegar primero a entenderlo y luego a establecer los mecanismos necesarios que nos lleven a ese deseado acuerdo.

En el futuro y evolución de este pájaro tienen cabida y son necesarias todas las opciones planteadas hasta ahora y otras que puedan nacer, es más, los unos sin los otros o éstos sin aquellos son difícilmente inimaginables si se quiere seguir progresando.

Lo que nos corresponde a los criadores de a pie es colaborar en la persecución de nuestros pensamientos, remar en pro de ese consenso, exigir soluciones, y una vez hecho esto, remar junto a las personas con nuestros mismos ideales e inquietudes, en muchos casos, amigos nuestros, en el barco que más no complazca; si todos navegan por el mismo mar, guiados por la misma brújula, y en calma, aunque algunos barcos sean de vapor, otros de vela…. mucho mejor, y una vez allí respectar las decisiones de la mayoría y si en la definición que se propone dice que nuestro canario de canto no tiene que ser de color rojo, no creernos que estamos por encima del bien y del mal y hacer todo lo contrario que nos correspondería en cuanto a nuestra condición más propia.

Mucho mal han hecho los experimentos realizados con gaseosa, al margen de lo acordado por los distintos códigos establecidos, para volver a caer en semejante peligro, aparte de por su inconsistencia tanto teórica como práctica, por la decadencia que ello ha supuesto en el crecimiento de este pájaro

Muy distinto es saber diferenciar lo positivo de este debate y otra el utilizarlo para inquietar a modo de justificaciones o pretextos que caigan en el rango de rencores o aversión hacia alguien o hacia algo. Lo primero puede ser enriquecedor, mientras lo segundo sólo conduce a vivir oculto en un rincón.

Para finalizar e hilvanando con el principio de este escrito, una cosa es la realidad que constituyo este pájaro en sus albores y la sustantividad que los precursores del mismo describieron en el tiempo que les toco vivir, y otra muy distinta, la realidad de este pájaro que nos tocará vivir junto a él en el siglo XXI.

Aunque las preguntas y discusiones siguen vigentes desde entonces en su mayor parte, hay que aprender de ellas y mostrar gratitud a que las mismas nos han ayudado a recorrer parte del camino y gracias a estos debates y a la visión de estas personas no hay que partir de cero, pero el futuro del mismo toca construirlo con mimbres renovados y con una mentalidad abierta.

Ellos ni conocieron la popularidad que ha adquirido esta variante de la canaricultura, ni que existiría internet o lo que supone en el conocimiento y divulgación de la misma, ni que un programa informático te pudiese ayudar a valorar ciertos aspectos del canto de las aves, o que MRW te transportaría los pájaros de un concurso a otro,o haría que un pájaro que hoy esta criando en Lugo mañana lo haga en Cádiz…. y todo lo que ello puede llegar a significar, ni nosotros conoceremos muchas otras cuestiones que están cada día más cercanas.

Si la ausencia de definición aquí presentada o el entender que lo importante de todo esto es sorprenderse año tras año, más allá de polémicas más o menos necesarias o inevitables, tiene algún viso de parecerse a la realidad de muchos otros compañeros de afición o presenta una mayor o menor aceptación, es algo que aunque importante en cuanto a la mayor o menor cohesión de los diversos grupos a la hora de plantear esta cuestión, no es lo mas relevante; lo más trascendente debe ser entender la riqueza que entraña la diversidad y complejidad de este pájaro.

Aunque no se trata de una cuestión insustancial esta de la definición de nuestro canario, tampoco debe alarmarnos en demasía que aún esta no se haya producido de forma satisfactoria para todos los actores de esta función, pues la favorable evolución que se viene poniendo en práctica por un gran número de canaricultores, ya que año a año se supera en calidad al anterior, debe darnos cierta tranquilidad de cara al futuro más inmediato.

Aunque necesario por ineludible, dicha necesidad no debe conllevar o ser lo único que debatir.

Lo fundamental en este devenir del proceso que desencadena en un canario de canto discontinuo y la riqueza de su variabilidad, tiene que ser concebido como la mayor virtud de este pájaro, que convierte esa imprevisión en su principal maravilla. La belleza de este animal se muestra por sí sola y se hace visible con independencia de si la ausencia de definición aquí expuesta, o el estado de la cuestión es acertado o no. Escuchar uno de estos pájaros tiene que presentarse como si se fuera a escuchar esa melodía por última vez, pero también por primera vez.

Se ha discutido tanto acerca de este tema que ha llegado el momento de que toda vez que hasta lo ahora expuesto, es decir, hasta hoy, no se ha llegado a un planteamiento satisfactorio, se haga a partir de ahora con una renovada visión.

2010 Pedro Mata.

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